Veinte años de aquella inolvidable selección búlgara

Veinte años de aquella inolvidable selección búlgara

Desempolvando los libros de historia del fútbol descubre uno que muchas veces la vida gira una misma rueda sólo en que en diferente tiempo. Y si no que se lo digan a Francia, con pie y medio fuera del Mundial de Brasil 2014 y que curiosamente ahora hace 20 años (un 17 de noviembre) vivió una de sus peores pesadillas en un campo de fútbol.

El culpable: una selección, la de Bulgaria, que se presentaba en un repleto Parque de los Príncipes en París con las credenciales no haber pasado nunca de unos octavos de final en un Mundial y no haber jugado nunca siquiera una fase final de Eurocopa. Todo parecía encaminado a que Francia certificara una nueva presencia mundialista tras el fiasco de USA 90 pues un empate le valía frente a un combinado con apenas tradicional futbolística pero con muy buenos jugadores.

Más aún cuando en su once contaba con futbolistas de la talla de Petit, Desailly, Papin o Deschamps y cuando un crepuscular Cantona había adelantado a los de Gerard Houllier a la media hora. Sin embargo, un doblete de Emil Kostadinov propició lo que es uno de los más grandes borrones del fútbol galo. Primero un cabezazo poco antes del descanso y luego una volea en el último minuto de juego sirvieron para clasificar a un equipo que contaba con jugadores como Hristo Stoichkov o Luboslav Penev en la punta de ataque y Letchkov, Balakov y Kostadinov en el medio del campo. Un equipo que dejó mudo a París y llorando a toda Francia, como bien se puede apreciar en el siguiente vídeo.

Un verdadero equipazo con imaginación, desparpajo, cierta dosis de anarquía tan propia de ese tipo de selecciones de Europa del Este y sobre todo mucho talento que emprendió un viaje (sin Penev al que un cáncer testicular le apartó de la posibilidad) a la época más brillante de su historia. Porque si el Parque de los Príncipes y Francia fue el inicio, Estados Unidos fue la culminación de un sueño.

Tras ganar 2-0 a la Argentina de Maradona (que acabaría siendo sancionado) y clasificarse en un grupo donde estaban también Nigeria (contra la que perdió 3-0), Grecia (a la que ganaría 4-0), el cuadro búlgaro iba a derrotar a México en octavos en una dramática tanda de penaltis, y posteriormente acabar con Alemania, vigente campeona, con un majestuoso Stoichkov (2-1) y se plantaría en unas semifinales en la que sólo la Italia de Roberto Baggio podría pararla.

Stoitchkov marcó un golazo de falta ante Alemania.
Stoitchkov marcó un golazo de falta ante Alemania.

Un más que digno final para una selección que finalmente se desplomaría en la lucha por el tercer y cuarto puesto cayendo contra Suecia por un contundente 4-0, pero que dejaría una bocanada de aire fresco al fútbol mundial. Porque si algo demostró esa hazaña de este pequeño país de apenas siete millones de habitantes es que con talento se puede llegar a cualquier sitio. Y ellos, lo tenían, además, a raudales.

Kostadinov marcó el gol de la clasificación en el último minuto.
Kostadinov marcó el gol de la clasificación en el último minuto

Para los más nostálgicos, esta fue la alineación del famoso Francia-Bulgaria del 17 de noviembre de 1993:

Francia: Lama, Desailly, Roche, Blanc, Petit, Le Guen, Deschamps, Sauzée (Guérin, 81′), Pedros, Papin (Ginola, 69′), Cantona. Entr.: Houllier.

Bulgaria: Mikhailov, Kremenliev, Ivanov, Khubtchev, Tzvetanov (Aleksandrov, 82′), Yankov, Letchkov (Borimirov, 82′), Balakov, Kostadinov, L. Penev, Stoitchkov. Entr.: D. Penev.

Julio Muñoz

Julio Muñoz

Periodista, especialista en fútbol internacional y retro. Escribo en Colgadosporelfutbol.com y me puedes seguir en @juliomv1982

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