El día que no debió llegar

El día que no debió llegar

Ahora que está de moda hablar de errores arbitrales. De fallos inexplicables que deciden partidos y otorgan y quitan puntos a unos y otros conviene rememorar lo que es uno de los escándalos arbitrales más grandes de la historia del fútbol. Ocurrió en la temporada 1972-73 en Brasil durante la final del campeonato paulista de aquel año. Los protagonistas dos equipos históricos: el Santos y la Portuguesa, el antagonista, Armando Marques, el colegiado de aquel celebre y recordado encuentro. Un arbitro amado por muchos que, de hecho, lo consideraban el mejor del momento y odiado por otros, que maldecían sus clamorosos errores en partidos a vida o muerte.

No era un encuentro menor esta final del Paulista. El Santos era el gran equipo del país en aquella época en parte porque contaba con el gran Pelé, ya en sus últimos momentos de su más que brillantísima carrera. La Portuguesa era el equipo revelación. Había llegado a la final y buscaba un título que no le pertenecía desde 1936. La llegada de Otto Glória al banquillo había dinamitado a una plantilla que creía posible el milagro.

Así en este contexto se jugó la final que acabó con empate a 0 pese a los intentos de Pelé y sus compañeros por inaugurar el marcador. Llegados a ese momento sobrevino la prórroga e irremediablemente la tanda de penaltis. Y bien si ustedes esperan encontrar el escándalo en el tiempo reglamentario o en su defecto en el tiempo extra, se equivocan. Si algo ha demostrado el fútbol a lo largo de su centenaria historia es que todo es posible y aquella noche todo fue más posible que nunca.

Comenzó el Santos la tanda fallando de igual manera que la Portuguesa. En la segunda ronda de lanzamientos, el Santos anotó y la Portuguesa falló, algo que se repitió en la tercera cuando Pelé ponía el 2-0 para el Santos y la Portuguesa erraba su tercer máximo castigo de nuevo. Con 2-0, el Santos acometió su cuarto lanzamiento que también falló. A la Portuguesa le quedaban dos lanzamientos y su máxima pero legítima aspiración era empatar a 2 la serie.

Pues bien, no hubo manera. Armando Marques optó por la vía rápida y finiquitó el partido y el torneo para la incredulidad de la grada. Los jugadores del Santos lo celebraron por todo lo alto manteando a Pelé por todo el estadio «haciéndose los despistados», mientras los jugadores de la Portuguesa se dirigían al vestuario a analizar lo sucedido. Precisamente, en el vestuario el colegiado se dio cuenta de su error y una vez revisado el acta llamó a los futbolistas del Santos a terminar la tanda, cosa a la que accedieron. También a los de la Portuguesa, los cuales, sin embargo, ya no estaban en él. Se habían marchado nada más acabar, también «haciéndose los despistados» con el afán de repetir el encuentro o la tanda de penaltis al completo, como marcaba la FIFA en su reglamento.

Finalmente no hizo falta. Ambos clubes pactaron compartir título y es por ello, que en el palmarés del Paulista figuran como campeones de 1973 los dos equipos. Se cumplen 40 años en este 2013 de aquel hecho. Colgados por el Fútbol lo recuerda con nostalgia, con la misma con la que se reunieron hace poco los protagonistas de aquello, salvo el señor Armando Marques.

Julio Muñoz

Julio Muñoz

Periodista, especialista en fútbol internacional y retro. Escribo en Colgadosporelfutbol.com y me puedes seguir en @juliomv1982

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